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26 agosto 2011

Usted quiso decir





Lo que queríamos decir

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La publicidad pretende hacerse pasar por un malentendido. Los mensajes publicitarios se disfrazan de doble sentido, con una mini estampada de ironía, para colarse en el jardín de tus deseos. La metáfora atraviesa lo racional para clavarse en lo afectivo, un equívoco-vaselina para un polvo del que apenas recordarás nada.

El malentendido se inicia en el briefing de la empresa cliente, la agencia sólo lo complica.
Los consumidores interpretan fenoménicamente la metáfora transmitida por los medios, y ésta se transmite de forma autónoma, cambiando de significado hasta depositarse, finalmente, en la cultura popular.

La confusión recuerda, no sugiere, al original. El mensaje original, aquello que realmente quiere decir la empresa, debe ser -paradójicamente- malinterpretado para que sea recordable. El recuerdo de algo confuso nos impulsa a averiguar qué es lo que supimos, o más bien aquello que creemos que algún día supimos, o sea, lo que nos querían decir.

La esencia de lo que se quiere anunciar no está en lo anunciado, sino en lo percibido silenciosamente por el consumidor de aquello que se le quería decir, su interpretación fenomenológica. La publicidad es más eficaz en tanto logra desbordar nuestra necesidad y capacidad de dotar de sentido a los mensajes publicitarios.

La publicidad es, cada vez menos, aquella que usa juegos de palabras y “poesía corporativa” para embellecer los mensajes en vez de mostrar metáforas sin mensaje que aviven nuestro horror al sinsentido. Nuestro vínculo con el razonamiento es más fuerte que nuestros gustos literarios, y el acto reflejo con el que tapamos las entradas al absurdo la más valiosa y obstinada de las asociaciones de ideas.

Lo que queríamos decir es que se hace necesario un banco de pruebas para una nueva publicidad en fase experimental. Un laboratorio que mezcle esencias de distintos ámbitos de la comunicación en el territorio de la publicidad para investigar cómo podemos decir todo lo que nos gustaría hacer.


2


Si el arte, en esencia, dice YO, la publicidad lo único que dice es DINERO.
Lo que es reproducible y mercantilizable genera confianza y simpatía, posee valor. Lo único e irrepetible, pese a que el argumento publicitario finja lo contrario, genera desconfianza.

Así como “life is what happen to you while you’re busy making other plans.” (Lennon), el branding es what happen to a brand while it’s busy making other plans



17 julio 2011

Post de domingo

Los domingos se hicieron para ver la tele o salir con la novia.
Yo he decidido preparar el lanzamiento de una nueva agencia con oficinas en Zürich y Barcelona: Sherman McCoy Advertising.
Lo primero que hay que hacer es investigar y documentarse. ¿Dónde están los gurús?
Hace tiempo que no leo ninguna predicción publicitaria. La cosa estaba muy calentita con todo aquello del neuromarketing y las investigaciones a córtex abierto... Pero creo que después de la publicación de "Post Publicidad" y "La reconciliación del consumidor" me he quedado un poco descolgado. Repaso la revista Yorukobu. Nada nuevo bajo el sol, lo cual no quita que esa revista en particular sea una de las mejores publicaciones del sector que conozco.
Volvamos. ¿Dónde están las predicciones para el curso que viene? Me paso por TrendWatching y veo decepcionado que solucionan la investigación con un mix genérico titulado "innovation extravaganzza", un cajón de sastre donde cabe desde la compra en grupo a los QR con storytelling. De nuevo, nada nuevo.
Me pateo el O'Reilly Radar y el PSFK. Me aburro.
Me voy a ver webs de agencias.
Entro en Cosalux y en Big Al Creative Emporium. Me quedo con la segunda, por el nombre y la chulería.
Voy a buscar conversación en alguna red social de yupiies, a ver si descubro algo.
Decido meterme con los del coaching, que siempre tienen argumentos. Elijo el artículo "más leído" y disparo.
Me responden rápido que no he entendido nada... son ellos los que no entienden que es domingo y que me aburro.
Entro en Google Plus. Supongo que no tengo el día... pero me parece una mierda. A parte de ese chat colectivo (¿quién eligió el nombre? ¿"Quedadas"?), no le veo demasiado la cosa. Bueno, tiene algo bueno del Twitter y las fotos se ven mejor, pero realmente no había para tanto. Quizá nos dan la sorpresa cuando salgan de la beta.
Se me ocurre una idea. ¿Qué tal una agencia en beta? Con invitaciones y todo ese rollo...
Hay que planificar. Me bajo un Excel para hacer pruebas de usabilidad, lo subo a Scribbd, por si lo queréis usar antes de que me lo retiren. Es largo y pesado, pero tiene buena pinta.
Empezaré a hacer wireframes mañana mismo.
Cuando descubra la tendencia publicitaria que me haga millonario os paso una invitación a la beta de Sherman McCoy.